EL SANTO ROSARIO

EL ROSARIO

es un arma muy poderosa en este mundo, así nos lo ha hecho saber en diversas y repetidas ocasiones nuestra Madre que no deja de repetirnos cuántas gracias y bendiciones recibimos cuando lo rezamos.

En las apariciones de Fátima la Santísima Virgen eligió este título: "Yo soy la Señora del Rosario».

En Lourdes apareció con un gran rosario en su mano. En Medjugorje nos pide rezar el Rosario completo cada día. Y nos lo pide porque es un arma muy poderosa con la que nos llena de gracias.

 

 

Estas son LAS 15 PROMESAS DE MARÍA A QUIENES RECITEN EL ROSARIO :

 

 

1. Quien fielmente me sirva rezando el Rosario ha de recibir signos de gracia.

2. Prometo mi protección especial y las mayores gracias a todos aquellos que recen el Rosario.

3. El Rosario ha de ser una coraza poderosa contra el infierno. Destruye los vicios, disminuye el pecado y derrota a las herejías.

4. Hará que la virtud y las buenas obras florezcan y obtendrá para las almas la abundancia de la misericordia de Dios; liberará los corazones de los hombres del amor a las cosas del mundo y sus vanidades, y los elevará hacia el deseo de las cosas eternas. ¡Cuántas almas han de santificarse por este medio!

5. El alma que a mí se encomiende por el rezo del Rosario no perecerá. Todo aquel que lo rece con devoción meditando los sagrados misterios, no será alcanzado por la desgracia. Dios no lo castigará en su Justicia y no morirá de muerte imprevista si él permanece en gracia de Dios y se vuelve merecedor de la vida eterna.

7. Quien tenga una verdadera devoción por el Rosario no ha de morir sin los Sacramentos de la Iglesia.

8. Aquellos que sean fieles en el rezo del Rosario han de tener durante su vida y en el momento de su muerte, la luz de Dios y la plenitud de sus gracias. En el momento de la muerte participarán de los méritos de los santos en el Paraíso.

9. A aquellos que han sido devotos del Rosario yo los libraré del Purgatorio.

10. Los hijos fieles del Rosario merecerán un alto grado de gloria en el Cielo.

11. Por el rezo del Rosario serán escuchados en sus peticiones.

12. Todos aquellos que propagan el Santo Rosario serán por mí ayudados en sus necesidades.

13. Para todos los abogados del Rosario, he obtenido de mi Divino Hijo que la entera corte celestial sean sus intercesores durante sus vidas y a la hora de la muerte.

14. Todos los que rezan el Rosario son mis hijos y hermanos de mi único Hijo Jesucristo.

15. La devoción de mi Rosario es gran signo de predestinación.

(Promesas hechas al Beato dominico Alain de la Roche)

 

 

Como podéis ver con todo lo que nos da nuestra Madre al rezar el Rosario, éste es sin duda un grandísimo don del Cielo, de la Madre de Dios, que a través de Santo Domingo de Guzmán nos llega a los cristianos. Este santo, que fundó la Orden de los Predicadores, enseñó a sus frailes también la prédica del Rosario junto a la de los Evangelios.

 

 

Son muchísimos los santos que conscientes de su gran poder han tenido una devoción al rezo del santo Rosario. Así por ejemplo San Francisco de Sales decía que el mayor método de oración es rezar el Rosario. Durante 40 días seguidos Santo Tomás de Aquino predicó en Roma sólo el Avemaría. A San Juan Vianney (el Cura de Ars), patrono de los sacerdotes, eran muy raras las ocasiones en que no se lo veía con el rosario en la mano.

 

 

También los Papas han mostrado una gran devoción hacia el Rosario. Así, Adriano VI decía que «el Rosario es el azote para el demonio» y Pablo V encontraba en el Santo Rosario "un tesoro de gracias ". San Pío V convocó a una cruzada del Rosario ante el asedio turco a Europa. El 7 de octubre de 1571 los cristianos milagrosamente derrotaban a las fuerzas turcas en Lepanto. Como acción de gracias y en reconocimiento que el triunfo se debía a la oración a María, el Papa dominico instauró la fiesta del Santo Rosario el 7 de Octubre. El Papa León XIII escribió 9 encíclicas sobre el Rosario. El Papa Juan XXIII habló de la Virgen y el Rosario en 38 oportunidades. Él lo rezaba diariamente, completo, en sus 15 misterios. Conocida era la devoción de Pablo VI y ¿qué no decir de nuestro querido Papa, Juan Pablo II, hijo predilecto de María y de nuestro actual Papa Benedicto XVI?

 

 

El Padre Pío lo definía así: «El Rosario es el arma». En efecto, el Beato Padre Pío tenía una gran veneración por la Santísima Virgen y rezaba el Rosario cada vez que tenía un momento disponible. Para él era una devoción muy importante sin la cual consideraba que la vida del cristiano era incompleta. Cada vez que tenía un poco de tiempo, en el corredor del convento, en las escaleras, aún yendo o viniendo del confesionario, se lo podía ver haciendo pasar las cuentas entre sus dedos. Una vez le dijo a uno de sus superiores que él decía más de treinta rosarios por día. Al Rosario lo llamaba su "arma contra el demonio" y, a menudo en su vejez, cuando no podía encontrar su rosario preguntaba: "¿dónde está mi arma?". E insistía que sus hijos espirituales hiciesen del Rosario parte de sus devociones diarias. San Luis María Grignion de Montfort escribió : «El Rosario es el arma más poderosa que toca el Corazón de Jesús, nuestro Redentor, quien ama a su Madre».

 

¿Cómo no darle a nuestra Madre María y a Dios al menos el 2% del tiempo de cada día? Es lo que se emplea en rezar un Rosario como nos pide nuestra Madre, pausadamente. Todo el Rosario completo, los 15 misterios, sólo representa 1½ hora. Seamos generosos y demos esta alegría a Nuestra Madre del Cielo quien no deja de interceder y cuidar de nosotros en cada momento de nuestra vida y además llenémonos así de gracias y de bendiciones, que es lo que promete la Virgen a quienes tengan devoción a esta práctica TAN MARAVILLOSA de piedad.

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